Lo errores que no debes cometer cuando regateas

Regatear puede ser muy difícil para algunas personas, bien sea porque les da pena ofrecer menos del costo que ya le fue asignado a determinado artículo, o porque sencillamente no saben cómo hacerlo. Para aquellos que no se atreven les digo que no tienen nada que perder. De un “no” no va a pasar. Pero si de verdad estás dispuesto a intentar, regatear tiene sus trucos y hay muchas cosas que tomar en cuenta para no morir en el intento. Y estos son algunos de los errores que debes evitar cuando te planteas regatear:

1. No regatees por cada cosa que tomes.

Si estás, por ejemplo, en una venta de jardín, puede llegar a ser muy fastidioso para el vendedor tener que lidiar con el cliente que intenta regatear cada cosa que toma. En lugar de esto, selecciona un grupo de artículos que te gusten y ofrece un monto por todo.

2. No regatees si la etiqueta dice “firme”.

A veces hay cosas que simplemente tienen el precio asignado y no se puede proceder con el regateo, por ejemplo, cuando vemos productos que tienen una etiqueta de precio que dice “firme” (meilleure brosse lissante). Sin embargo, esto es una muy buena señal, ya que significa que encontrarás otros artículos que sí podrás tratar de negociar con el vendedor.

3. No infravalores los artículos.

Para ser bueno regateando ten en cuenta que existen límites para los descuentos. Si te pasas de esos límites muy probablemente termines por ofender al vendedor y arruinar tus planes. Jamás ofrezcas menos del 50% del valor del producto. A menos que estés seguro que tiene un precio desproporcionado. De lo contrario, podrías empezar con un 30%.

4. No seas tacaño.

La idea siempre será ahorrarse todo lo que se pueda. Sin embargo hay veces, y sobretodo si se trata de una venta de jardín, en la que te encontrarás con productos treméndamente baratos y que no puedes pretender regatear, a menos que quieras pasar por tacaño y además, con pocas posibilidades de conseguir una rebaja.

5. No menosprecies los artículos

Si en el lugar ves cosas que no te gustan no tienes que manifestarlo porque si ofendes la mercancía, de cierta forma estarás ofendiendo al vendedor también. Si te parece que está caro o lo puedes comprar en otro lugar, pues hazlo así.

6. No impongas el precio, pregunta.

Muchas veces en el afán de conseguir el precio que uno quiere pagar hace sentir al vendedor que es el comprador el que está poniéndole el precio a su mercancía, y no es así. En lugar de un “te doy dos euros”, pregunta “¿Aceptaría dos euros?”. De esta manera será el vendedor quien se sienta con la libertad de tomar o rechazar la propuesta.

7. No muestres tu tarjeta de crédito.

 

El tener dinero en las tarjetas de débito o crédito puede sugerirle al vendedor que cuentas con un buen dinero y no tienes como demostrar que solo posees la cantidad que dices tener por lo que regatear en este escenario puede resultar más cuesta arriba.