La mujer moderna: el hogar y la autonomía

El rol que la mujer ha interpretado en lo que llevamos de siglo (y parte del anterior) ha sido muy considerable en comparación a años pasados. Las mujeres (y las hembras, en el caso de los animales) desempeñan una función sumamente importante para la raza viva, ya que son las únicas capaces de dar a luz a una nueva criatura, lo cual mantiene la existencia activa en todo momento.

El papel que hoy juega la mujer, gracias a constantes luchas organizadas y a la alta presencia de medios de difusión, es de suma importancia, y no solo considerando el tema de procrear, sino de su participación en la sociedad. La integración de la mujer a las actividades de la sociedad ha sido el logro más trascendental que el mundo haya hecho hacia su población, y por muy exagerado que parezca: es totalmente cierto.

Es común ver grupos que defiendan corrientes de pensamiento, y si tenemos que destacar una en específico, las feministas han dado de qué hablar estos años. Quizá ya muchos conozcamos sus consignas, las cuales son aceptadas por buena parte de la población pese a que son sumamente ‘liberales’, sin embargo, debemos acotar que el mundo donde vivimos fue, por mucho tiempo, totalmente machista, ¿qué quiere decir esto? que para la sociedad civil, la mujer no era considerada importante, su opinión no tenía peso, su participación era prácticamente nula y solamente era vista como un objeto para dar a luz, criar niños y atender a sus maridos, lo cual hoy en día nos puede sonar inhumano y catastrófico.

¿POR QUÉ ES VITUPERADA LA MUJER DEL HOGAR?

Las razones son las que ya hemos dicho; por mucho tiempo se creyó que la mujer apenas debía considerarse un humano, lo que significaba que todo el mundo giraba en torno a las decisiones de los hombres, que ordenaban, irónicamente, a las mujeres. Los grupos feministas acotan que la mujer, al decidir no trabajar sino que preferir quedarse en su hogar para la crianza de sus hijos, está siguiendo la cadena que el machismo por muchos siglos estableció en el mundo, y aquí hay un error fatal, no por suponer que la mujer hogareña fomenta el machismo, sino que no se pueden criticar las decisiones personales, las elecciones que ellas espontáneamente realizan.

¿No tiene mérito la crianza de un niño? por supuesto que sí, de hecho, esta elección significa una gran responsabilidad puesto que en sus manos está el crecimiento de un nuevo ser humano, que pueda ser útil al mundo y que tenga principios (visseuse pas cher).

Nadie le resta importancia a las luchas civiles de la mujer. Es increíble pensar que cuando se instauraron las primeras corrientes de democracia y sufragio, el hombre negro y esclavo tuvo partición mucho antes que la mujer. Esas son grandes luchas que hoy en día podemos ver: la mujer moderna puede fácilmente presidenta de una nación, tener una considerable y decisiva participación política, administrar alguna empresa, manejar temas económicos, desde préstamos, operaciones bancarias, e incluso, pertenecer a directivas y presumir de tener voz en los concejos.

Desde hace ya bastante la mujer dejó de ser considerada como un ser inferior y pasó a tener el protagonismo que se merece, y esas fueron luchas que el poder civil organizado pudieron ganar. La mujer del hogar, por su voluntad, además de criar, también puede ser el sostén de una familia entera.