Conociendo el camino del hijo hasta ser padre

La vida es una oportunidad para desarrollar el aprendizaje de forma excelsa; cada día podemos ver las cosas que ocurren con nuevas perspectivas, y lo mejor, utilizar las experiencias vividas para saber qué hacer o decir en el futuro cuando atravesemos situaciones similares. Ver la vida como hijos es una especie de preparación para cuando seamos padres, y no solo porque seamos los responsables del cuidado y crianza de un bebé, sino porque el entorno te hace adquirir cualidades que no sabías que podías manejar.

EL CAMINO A REPETIR LA HISTORIA

Desde que somos niños y contamos con nuestros padres como única fuente de sustento, empezamos a estar totalmente dependientes de todo lo que proceda de sus mano: el cuidado, la alimentación e incluso, muchas decisiones. Se ha criticado mucho cuáles deberían ser las funciones de los padres hoy en día, y esto debido a las corrientes de pensamientos liberales que hablan acerca de la manutención y la crianza; de hacerla de forma menos estricta, en pocas palabras, dejar que el niño vaya adquiriendo su propio valor personal para que sea él el único dueño de su destino, y aunque la idea sea correcta, puesto que el humano de por sí debe ser el responsable de sus actitudes, el trabajo de los padres es crear personas conscientes y llenas de buenos principios, y dentro de las características de los principios correctos, está el respeto y la responsabilidad.

Cuando de niños tuvimos alguna corrección sobre algo que estuvimos haciendo mal, entonces nuestros padres supieron cómo educarnos. Corregir desde temprana edad evita que los hijos tengan problemas en el futuro, y aquí recae el concepto de ‘repetir la historia’: cuando el carácter del niño se forja a base de buenos principios, no solamente lo alejamos de problemas cuando sea mayor, sino que estamos depositando una información que se entregará a su descendencia, y así sigue una cadena. Usualmente, vemos que muchas de las personas que son exitosas en el presente (no hablando de poder adquisitivo exclusivamente) han tenido unos tutores excelentes, una madre atenta o un padre que lo amaba y corregía, y por esos detalles se debe estar agradecido en todo momento.

EL PAPEL DE LOS HIJOS ANTE EL ENVEJECIMIENTO DE SUS PADRES

Con respecto a ser agradecidos, este concepto se malinterpreta por ciertas personas, y les hace creer que, una vez que los padres envejecen, los hijos se deben dedicar 100% a su cuidado. Aunque parezca un tanto cruel, es lo correcto: los hijos reciben una crianza para ser personas independientes e inteligentes en el futuro, y la mejor forma de obsequiar a sus padres un reconocimiento es, además de velar por su salud y bienestar de forma puntual, hacer ver que todos los buenos conceptos que ellos inculcaron, nosotros los estamos cediendo a nuestros hijos de la misma forma – ponceuse orbitale. Podemos interpretarlo como un préstamo que debemos devolver al banco. De hecho, no es justo hacernos creer que ahora somos nosotros quienes debemos responsabilizarnos por el financiamiento y manutención de los padres, aunque algunos lo piensen de esa forma: dedicar todos nuestros ingresos para los papás es un error, pero jamás debe negarse prestar ayuda en ningún momento.

Queda en nuestras manos repetir la historia resaltando todo lo bueno que nos dejó el papel de hijos, para ahora aplicarlo con nuestros niños y dejar un hermosa huella de agradecimiento en la familia.